Discurso Novameeting 2009

El pasado 18 de diciembre tuvo lugar en el pabellón de deporte de Colegio Añoreta la fiesta anual que reune a todos los compañeros que conforman el grupo Novasoft, conocida por todos como Novameeting.

Durante la velada tuve la oportunidad de dar unas palabras a todos los allí presentes:

Es para mí un grandísimo honor y satisfacción dirigirme a todos/as vosotros/as en el mismo espacio/tiempo pues ya configuramos una plantilla que supera los 700 profesionales.

Estoy en Novasoft desde que se creó, y ya va para  dieciséis años. Parece que fue ayer…Llevo en esto de la tecnología más de 23 años,  toda una vida.
Me ha tocado vivir en primera persona algunas revoluciones tecnológicas: la del Personal Computer (PC) con marcas como IBM, Sperry, Zenit. En aquel entonces dominaban el mercado del PC las multinacionales americanas. Seguidamente la revolución de las interfaces gráficas que permitieron un uso más sencillo de los PC. La tercera revolución comienza con el advenimiento y explosión de Internet (recuerdo a Juan Fajardo cuando se conectaba a través de Netscape y Arrakis a algo que se llamaba internet, hablo del año 1995 y me parecía una de sus múltiples extravagancias tecnológicas) y mira por donde internet se ha metido en nuestras vidas y de qué manera.
La cuarta revolución se produce con la irrupción de las redes sociales, lo que se denomina Web 2.0, y la 3.0 con la llegada de la virtualización.
Y ahora los gurús de la tecnología nos dicen que se avecina una quinta revolución cuyo año de máximo esplendor lo sitúan en 2015. Una revolución que según Steve ballmer, CEO de Microsoft, contará con cinco ingredientes que cambiarán casi todo lo que hagamos: máquinas más potentes, más capacidad de almacenamiento, Internet en todas partes, interfaces de usuario más naturales y pantallas hasta en la sopa, con la alta definición plenamente desarrollada.
Un nuevo mundo por venir y por explorar. Un mundo de oportunidades para empresas como Novasoft, ya que somos una compañía capaz de descubrir y asimilar las nuevas tendencias, en todos sus múltiples negocios y actividades. Como por ejemplo en el sector de la educación, a través de la transformación de Colegio Añoreta en la primera escuela 2.0. En los negocios puramente de las TIC, en la actividad de consultoría de procesos, tecnológica o estratégica. En todo lo concerniente a los servicios profesionales encaminado al outsourcing/ insourcing. En la externalización de Procesos de Negocios que la AAPP cada vez licita en mayor medida. Como ejemplo citar el call center que estamos explotando de todas las empresas públicas del Ayuntamiento de Sevilla, o la empresa pública  Egmasa, sin olvidarme de la reciente adjudicación de un proyecto de cuatro millones de euros en la Consejería de Vivienda del Gobierno de Canarias, por poner algunos ejemplos concretos.
Recuerdo el gran esfuerzo de adaptación que tuvimos que hacer  después de vender la filial sanitaria del Grupo a finales de 2005; éramos entonces un proveedor de productos empaquetados, con una suite de aplicaciones propietarias que comercializábamos a través de licencias de uso. Hoy en día somos un operador de desarrollo en códigos de fuentes abiertas, entre otras actividades que desplegamos.
Os puedo decir que esta transformación no fue nada fácil, tuvimos que  dar un golpe de timón a la estrategia y desarrollar nuevas ventajas competitivas en  la actividad del desarrollo de software; y todo ello en tres años. Es lógico que aún existan algunas áreas de mejora por reforzar, y de paso consolidar este eslabón fundamental de la cadena de valor del Grupo Novasoft.
En el área de desarrollo de software disponemos  de tres centros de competencia del Software (Málaga, Tenerife y Jaén) con cerca de doscientos compañeros/as programadores y analistas. Una verdadera fábrica del conocimiento.
En el área de producto nos hemos convertido en uno de los principales player en el segmento de mercado de gobierno electrónico, con nuestro producto estrella M@ll@. Y nos estamos arrostrando con verdaderos titanes empresariales como son Telefónica, Indra, Everis, Accenture, Price, Telvent, Getronics, etc.

Esta noche también os quiero hablar de responsabilidad social corporativa haciendo un alegato a favor de la misma. Soy un convencido que la misión de toda empresa debe estar sustentada en valores éticos y de responsabilidad social, sin que por ello se deba renunciar a la obtención de beneficios. Todo lo contrario, la creación de valor como meta irrenunciable, eso sí, balanceando los intereses de todos nuestros stakeholders (trabajadores, proveedores, sindicatos, accionistas y la sociedad en su conjunto). Ya lo decía Juan Roig presidente de Mercadona, y “leo textualmente su cita”: para poder estar satisfecho, primero hay que satisfacer a los demás. A los clientes, trabajadores, proveedores, a la sociedad en su conjunto y al accionista.
Qué razón tiene Juan Roig, por eso Mercadona es un ejemplo de éxito empresarial sin precedentes. Para mí Mercadona tiene un percentil 100 en competitividad, al estar por encima del 100% de la media de empresas de éxito en España.

En contraposición la iconografía de los empresarios, banqueros y políticos se ha deteriorado muchísimo en estos tiempos, sobre todo después de la crisis del ladrillo, y sus múltiples casos de corrupción urbanística, y el “crash” financiero. Además, muchos de ellos comparten un currículum de tropelías, excesos y abusos debido al imperio de la especulación y casos de mala praxis conocidos y por conocer.
Yo creo que la verdadera crisis está en los valores que han imperado, y por ese motivo estoy concernido ya que la deontología empresarial está en horas bajas. Seguramente todo ello sustentado bajo un cierto relativismo ético.
Sin embargo, comienzan  a llegar nuevas generaciones  que aportan frescura en sus valores; que se escandalizan ante los atropellos e injusticias de los que quieren mantener su pertinaz egolatría.

Las empresas han pasado de ser meros instrumentos al servicio de sus dueños, a ser agentes vitales de la economía, y siempre al servicio de su Comunidad. Por estas razones el primer impulso de una empresa socialmente responsable debe ser la pura munificencia y a la medida de sus posibilidades.

Os puedo asegurar, compañeros/as, que Novasoft  es un paradigma de empresa socialmente responsable.
El compromiso con la RSC, por parte de los accionistas y directivos del Grupo Novasoft, es absoluto.
Y como muestra, la decisión unánime de los accionistas de Novasoft a la hora de invertir la mayoría de los beneficios obtenidos de la venta sanitaria del Grupo. Concretamente, en el ejercicio 2005 se obtuvieron unos 15 millones de euros de Beneficios antes de impuestos procedentes de la venta de la filial TI salud del Grupo. Este capital al ser reinvertido nos ha permitido que pudiéramos financiar el circulante, las obras de nuevos edificios, adquisición de empresas, y en definitiva poder sostener el crecimiento. Como consecuencia directa el Grupo Novasoft ha pasado de obtener, a cierre del año 2006, unos ingresos totales (ventas) de 10 millones de euros. No obstante, hemos superado los 30 millones al término del presente ejercicio fiscal 2009. Por tanto, hemos aumentado las ventas en un 300% en tres años.
Pero éste no dejaría de ser un dato numérico si no llevara aparejado la creación de valor, y me estoy refiriendo a la creación y mantenimiento del empleo de calidad. Durante 2006 Novasoft contaba con 172 empleados, hoy tenemos una gran familia formada por más de 700 empleados.  Esto sí que verdaderamente significa estar implicado con la responsabilidad social, y máxime si tenemos en cuenta la situación macroeconómica actual.

A veces me dicen si estamos locos en Novasoft. Digo que sí. Que si crear empleo, invertir y asumir nuevos proyectos con márgenes estrechos es de locos… Entonces en Novasoft hay muchos locos, yo el primero.

La lección que extraigo sería: a más actuaciones basadas en la ética, responsabilidad social y conceptos empresariales bajo la égida de la excelencia, mayor retorno a medio y largo plazo. Por tanto, soy un convencido que este tipo de empresas: suelen brillar más, suelen ganar más y crecer más. Sólo hay que mirarse en el espejo de Novasoft.

Voy a intentar definir cuáles serían los factores críticos de éxito en Novasoft.
En primer lugar el modelo empresarial que hemos construido entre todos. Un modelo basado en criterios de excelencia que muchos de vosotros, que acabáis de llegar, empezáis a entender. Comunicación continua y biunívoca, transparencia, compañerismo por doquier, espíritu de entrega y de superación de toda la plantilla y los directivos pasamos desapercibido. Considero que actuamos como legionarios del marketing, al competir de un modo vehemente en el mercado. Cooperación competitiva (más de 20 uniones temporales en alianza con nuestros más acérrimos competidores). Inversión constante y sonante en infraestructuras, tanto tecnológica, en nuevas instalaciones, modernización de las herramientas de trabajo, telecomunicaciones, etc. Tener unos accionistas al alimón con la dirección al mantener un compromiso a largo plazo. Estrategia de Clienting, culto al cliente. Cada proyecto es un reto del que debemos salir airosos siempre. No podemos fallar a un cliente. El cliente es nuestra razón de ser. Y por último, y más importante, el factor humano que compone la plantilla Novasoft. Todos estos son los factores críticos de éxito en Novasoft.

Por último tengo que agradecer la cantidad de ideas y propuestas que me han llegado a mi buzón. Os prometo que todas ellas las voy a atender y a gestionar. No quiero perder la oportunidad de resaltar la buena acogida de la “idea” de pedir ideas (valga la redundancia).

Para terminar agradeceros a todos los compañeros la implicación con vuestra empresa, Novasoft, y el compañerismo que se respira.”

Francisco Barrionuevo
Presidente ejecutivo Novasoft
Presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga
Presidente ejecutivo Fundación Manuel Alcántara

Acerca del Autor