Yes we can

La sociedad civil española debe despertar del letargo en la que se encuentra. Un ejemplo de iniciativa civil es TransformaEspaña, liderada por la Fundación Everis. Este texto infiere un cambio de modelo económico y social para España. Y, por supuesto, hace una diagnosis certera de los motivos que han provocado la enfermedad de nuestro país. Una propuesta ilusionante de país respaldada por 60 líderes empresariales y 40 expertos temáticos. Este texto pone en evidencia que la deuda neta de España alcanza la friolera cifra de 1.027 millones de €, representando el 98% del PIB. Si lo extrapolamos a una familia ¿quién no tiene una deuda hipotecaría que llega a ser un multiplicador de ingresos anuales de entre y veces la deuda? Ciertamente no es lo mismo ingresos que PIB. Aunque lo importante no es el nivel de apalancamiento de España como país, sino la capacidad de generar ingresos para poder ir amortizando la deuda, y en los plazos acordados. De hecho, el riesgo de impago de la deuda soberana de España en 2010 pasó de un 9,8% a un 20,7%, poniendo a España entre los diez países con mayor riesgo de default en el mundo, según la consultora británica CMA (dudo de que exista la asepsia necesaria en esta consultora británica). Asímismo, los españoles estamos reaccionando positivamente, pues si comparamos el periodo 2004-2007, donde el crecimiento del consumo en los hogares superó al del ahorro. Sin embargo, esta tendencia se ha invertido claramente a partir de 2008, y todo apunta a que siga así en 2011. Un dato esperanzador, pues la economía española necesita en estos momentos depender en menor medida de la financiación exterior. Otra arista que tiene nuestra economía es la fuerte dependencia que tenemos de la energía procedente del exterior. Por este y otros motivos el déficit de la balanza comercial de España es el segundo más alto del mundo, según la OCDE. A pesar de todo sigo apelando a la famosa frase que puso de moda Obama en su campaña presidencialista, Yes We Can. ¿Y por qué España puede? Porque somos el tercer país receptor de turismo del mundo (por detrás de Francia y EEUU), y ocupamos la primera posición del ranking mundial en riqueza de recursos culturales, según la OCDE. España es uno de los veinte primeros países en indicadores de calidad de vida, según la ONU, The Economist. El español es una de las cuatro lenguas más habladas del mundo (junto con el chino, el inglés y el indostánico), y es el segundo idioma más estudiado del mundo (sólo detrás del inglés), y la tercera lengua más usada en internet (detrás del inglés y el chino), según el Instituto Cervantes, Ethnologue. España tiene un nivel alto de colectivismo (núcleos familiares muy unidos frente a la adversidad de algunos de sus integrantes), con una puntuación 49 frente los 9 de EEUU, 11 de Reino Unido, 24 de Italia o 29 de Francia, según la escala de Hofstede. En efecto, tenemos una base por la que reconstruir el valor perdido. Pero antes enfrentémonos al difícil ejercicio de acometer cambios urgentes, estructurales y sistémicos en asuntos tales como: el sistema educativo, sistema de innovación, el resurgir de una industria estratégica como nueva identidad productiva del país, energía sostenible y con menor dependencia del exterior y Estado del bienestar acorde a nuestras nuevas posibilidades…

Yes we can

Artículo semanal publicado en la Opinión de Málaga.

Francisco Barrionuevo
Presidente ejecutivo Novasoft
Presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga
Presidente ejecutivo Fundación Manuel Alcántara

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