Ineficiencias ‘made in’ España

La eficiencia se puede definir como la relación entre los resultados y el consumo de recursos necesario para alcanzarlos. Dicho de manera directa: hacer correctamente las cosas.

La imagen que transmitimos viendo a un etarra saliendo de la cárcel y días después los mismos jueces dictando una orden de busca y captura. Qué derroche de energía por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que tendrían que estar para pescar a nuevos delincuentes, en vez de perseguir a los que deberían seguir en la cárcel. No hay palabras para definir esta situación absurda.

Otro capítulo bochornoso es ver a nuestro presidente del Gobierno pidiendo árnica en nombre de las cajas en Asia. En este sentido, se está dando una situación parecida a lo denominado como miopía del marketing, en donde se advierte sobre el peligro de planificar el negocio desde la perspectiva del producto y no desde la del mercado. En este caso, el error de nuestro Gobierno es poner foco en captar fondos para las cajas desde la perspectiva de las necesidades de las propias cajas y no desde la del inversor, al que por cierto le importa un bledo la situación agónica de las cajas españolas. Es más, para que haya avidez inversora en el mercado es imprescindible que las operaciones se hagan con un descuento atractivo. Por tanto, recelemos de la prodigalidad de los chinos, pues querrán comprar las cajas a precios de saldo. No nos equivoquemos.

Qué tienen las cajas que tanto importan a los políticos… Cuántas empresas y sectores han caído en España desde que se inició la crisis, y la clase política lo asume como parte del normal funcionamiento de la economía. El Ibex 35 sube para después bajar, no termina de romper la barrera de los 11.000 puntos. Recordemos que hace unos años alcanzó un máximo histórico de 16.000 puntos. Cuánto valor perdido…

De nuevo la semana pasada los titulares trasladaban temor ante la subasta de deuda pública española. No obstante, podemos respirar de momento ya que el pasado miércoles el Tesoro cerró con éxito la subasta prevista de bonos a diez años. Pero no pensemos que esto ha acabado. El diferencial de rentabilidad entre el bono alemán y el español supera los 216 puntos básicos. Una situación que acarrea un alto coste, y que se traduce en gastos imprevistos para el presupuesto del Estado, y lo peor, traslada un inequívoco signo de desconfianza hacía los mercados financieros.

Una España plagada de ineficiencias donde las empresas que proveen a las instituciones públicas deben dedicar una ingente cantidad de esfuerzos para que les paguen, y mientras eso ocurre, a tirarse a la calle a buscar bancos al los que endosar ese papel, con poca o nula probabilidad de éxito a tenor del nivel de insolvencia que muestran muchas administraciones públicas.

Que los inversores en energías renovables, concretamente la fotovoltaica, deban iniciar demandas contra el decretazo del Gobierno que recorta los incentivos prometidos. Tiempo y esfuerzos perdidos sin necesidad. Nada es seguro, incertidumbre por doquier. Un Gobierno que gestiona cambiando de parecer sobre los mismos asuntos. Así no se consigue ningún tipo de eficiencia, si no todo lo contrario. Damos un paso adelante y dos para atrás, al igual que Penélope en la Odisea de Homero cuando tejía un sudario por el día y lo destejía por la noche.

Ineficiencias 'made in' España

Artículo semanal publicado en la Opinión de Málaga.

Francisco Barrionuevo
Presidente ejecutivo Novasoft
Presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga
Presidente ejecutivo Fundación Manuel Alcántara

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