La senda de Steve Jobs

Hoy la Humanidad está de luto. Ha muerto el empresario por antonomasia, el gran hombre y padre de familia. Una persona que ha revolucionado el mundo con sus productos.

Jobs amaba a su empresa con toda su alma, creía en lo que hacía y se la jugaba en toda acción. No ha sido su carrera en Apple color de rosa. Fue despedido y pasó una etapa de amargura que lo hizo madurar, pero cuando regresó volvió para seguir siendo fiel a sus ideales y principios. Fue su nueva etapa la que le permitió su regreso triunfal a la cima de Apple, creando la serie de productos i (IPod, iPhone, iPac, iMac) , no sin antes desechar productos que no llegaron a ver la luz. Jobs también revolucionó el mundo del marketing, ya que fue capaz de llevar a cabo un proceso de creación de productos perfectos en su diseño y que se ajustaban a las necesidades de todo público. Ciertamente pasará a la historia como un gran mago que creaba productos de alta tecnología que se manejan sin necesidad de hacer un curso debido a que son muy intuitivos.

Jobs nunca pensó en él, no le importaba el dinero, pues cuando alguien como él ya tenia cubiertas sus necesidades y las de su familia, su trabajo se convierte en un hobby al que le dedica todo su tiempo disponible, sin más ambición que ver crecer la empresa de sus anhelos, Apple.

Cayó en mis manos este verano el libro que publicó uno de los colaboradores más estrechos que ha tenido Jobs durante muchos años, Jay Elliot . El título del libro: “El camino de Steve Jobs, liderazgo para las nuevas generaciones”. El relato da un repaso de cuáles son las claves de este gran hombre de empresa, un empresario superlativo que supo entender a la perfección que toda oportunidad comienza con una necesidad no satisfecha. Él fue un hombre orientado al producto, enamorado de su trabajo y que llevó a la práctica esa máxima, aunque ello significase en algún momento que debía jugarse el todo por el todo. De esta forma, en muy pocos años Jobs le dio el impulso vital a Apple convirtiéndola en la empresa con mayores beneficios, mayor capitalización… y la más envidiada de todo este orbe.

Por suerte en España tenemos algunos Steve Jobs que son también líderes y que han revolucionado sus respectivos sectores y empresas. Hoy por hoy son casos de éxitos y objeto de estudio y análisis en las más reputadas escuelas de negocios del mundo. Hablo de Amancio Ortega, Emilio Botín, Juan Roig, Ramón Areces, Isidoro Álvarez, César Alierta, Rafael del Pino, Francisco Cosentino, Rafael Domínguez de Gor …, sin olvidarme de los miles de empresarios y autónomos que todos los días se levantan y acuestan pensando y trabajando por y para su empresa. Gente que lucha de forma denodada por hacer que sus colaboradores y demás stakeholders lleguen a ver colmadas sus expectativas. Por esta razón sólo los visionarios son capaces de crear grandes obras de arte o grandes productos, porque su trabajo no es de nueve a cinco de la tarde.

Pero no nos engañemos, en España es muy difícil que pueda nacer y prosperar un genio como Jobs. Y si nace algún día ya se encargará algún político, banco o cualquier otro agente de cercenarlo con la mediocridad que se estila en este país. En Norteamérica la probabilidad de que los sueños se hagan realidad es mayor que en España. Pues aquí lo más que te puede pasar es que las pesadillas se hagan realidad. A veces pienso que en este país el santo patrón debiera ser Murphy y su famosa teoría de que si algo puede salir mal, saldrá mal.

Es muy triste ver que en mi país la mayoría de la gente sigue pensando el viejo tópico de que los empresarios son personas egoístas que trabajan sólo para ganar dinero. Muy pocos caen en la cuenta de que en la mayoría de las ocasiones esos empresarios ya no están al frente de sus empresas por el dinero. Es más una cuestión de sentido de la responsabilidad y pundonor. Por ese motivo quiero mandar un mensaje de ánimo, en estos tiempos difíciles, a todos los empresarios y profesionales por cuenta propia para que no desesperen y sepan que no están solos, que siempre tendremos un héroe al que venerar y respetar y que de algún modo representa a toda la clase empresarial, Steve Jobs.

Descanse en paz.

La senda de Steve Jobs

Artículo semanal publicado en la Opinión de Málaga.

Francisco Barrionuevo
Presidente ejecutivo Novasoft
Presidente ejecutivo Fundación Manuel Alcántara

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