¡Es Innovación!

La empresa es el último bastión que nos queda frente a la debacle económica que vive España en estos momentos.

Ésta es una prueba que debemos superar los empresarios y las empresas. Por ello, los antecedentes mediatos de crisis pasadas nos obligan a pensar que pronto volveremos a una normalidad de funcionamiento económico.

Ciertamente, las mejores bazas que puede tener Andalucía en estos momentos son sus empresarios al frente de sus empresas, ya que ofrecen un gran servicio a su comunidad y país. Por esta razón no podemos permitir que los empresarios sigan siendo un simple deuteragonista en una economía sin rumbo. En efecto, estamos en medio de la tormenta perfecta: un sistema financiero que no presta, e incluso detrae, unas administraciones públicas que siguen sin pagar sus facturas a tiempo, unos costes de financiación que están subiendo y, de paso, lastrando las cuentas de resultados de las empresas, unos impuestos directos e indirectos in crescendo y, para colmo de males, nos adentramos en la tan temida contracción de la economía.

Es fácil avizorar por parte de las empresas, que las crisis cumplen una función a la hora de tensionar y evitar el despiste de las mismas. Aparte de la selección natural que debemos arrostrar con entereza los empresarios y las compañías.

Pues bien, ante tal escenario, a los empresarios no nos queda otra que continuar poniendo ilusión a raudales y echar el resto en nuestro día a día. ¿Cómo? Hay que seguir innovando para así definir nuevas estrategias disruptivas que ofrezcan y generen nuevos escenarios de oportunidades. Al fin y al cabo la innovación abarca un concepto tan amplio que incluye desde “simples” mejoras y adaptaciones de productos y servicios ya existente, hasta la generación de alta tecnología. Hay voces cualificadas que apoyan esta tesis, como la del di-rector de Technology Review, Jason Potin, cuando afirma que “la innovación tecnológica es aquello capaz de alterar la forma de hacer negocios”.

Estoy en disposición de aseverar que la empresa tiene que focalizar sus esfuerzos hacia la innovación; por dos motivos funda-mentales: mayor retorno de la inversión y en menor tiempo. Nadie duda en reconocer el valor agregado y las manifestaciones económicas de la innovación. La economía andaluza debe salir de la molicie en la que se encuentra. Sus principales exponentes, las empresas, deben hacer más esfuerzos en innovación, para así sortear con mayor garantía la situación de crisis (oportunidad) en la que estamos inmersos.

Si verdaderamente queremos reactivar la economía andaluza, debemos empezar por no dejar en el dique seco a los miles de andaluces que egresan cada año de nuestras universidades.

No se puede asumir con normalidad el altísimo coste de oportunidad que supone tener en paro a una gran parte de la mano/cerebro de obra cualificada.

Hay mecanismos para incentivar la contratación, aunque para ello haya que poner más dinero en el sistema de innovación andaluz y en los agentes que lo conforman: Universidad, empresas del conocimiento, centros tecnológicos…

No perdamos el tiempo, pues es bien seguro que cada euro de más que se destine en esta dirección se obtendrá un re-torno oportuno, desde la óptica económica y social.

¡Es Innovación!

Francisco Barrionuevo
Presidente ejecutivo Novasoft
Presidente ejecutivo Fundación Manuel Alcántara

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