Tribuna El Mundo. Irlanda y sus tejemanejes fiscales

Estimados amigos,

aquí os dejo mi Tribuna que publicó ayer 6/9/2016 el diario El Mundo, Irlanda y sus tejemanejes fiscales

Se está produciendo una situación un tanto absurda en la UE en materia tributaria; no es otra que un juego que no llega siquiera a ser de suma cero para los países que compiten entre ellos, siendo el principal perjudicado las arcas comunitarias. De hecho, algunos países de la UE no tienen ningún pudor a la hora de crecer económicamente a expensas de las jurisdicciones vecinas (beggar-thy-neighbour). Pero los verdaderos beneficiarios no son otros que las multinacionales que juegan sus cartas, asesoradas en la mayoría de las veces por las denominadas big Four. Estas multinacionales pierden toda su credibilidad social cuando aceptan la oferta fiscal a la carta de algunos países, más bien acuerdos un tanto vergonzantes, lo que se denomina tax ruling.

En efecto, Irlanda siempre ha sido un país que ha llevado al límite su laxitud en materia fiscal, ésto la ha ayudado a la hora de atraer las cabeceras de las principales multinacionales, sobre todo del sector tecnológico. Irlanda, y su ya conocido método «double Irish» (admitir como gastos deducibles en el país los importes facturados por una empresa irlandesa administrada desde un paraíso fiscal) se salta a la torera las leyes de la UE en materia fiscal.

Otro sistema que merece la pena destacar es el «sándwich holandés». Este sistema está basado en los convenios de doble imposición entre Holanda y sus antiguas colonias, como las Antillas Holandesas. Las empresas holandesas, en su mayoría, tienen una filial en este paraíso fiscal. Es un tanto peculiar que el término paraíso fiscal provenga de una mala traducción del término inglés «tax haven», que significa «refugio fiscal». Haven significa puerto seguro, y el término se confundió con heaven, que significa cielo. No olvidemos que la mayoría de los que se refugiaban en estos “puertos seguros” eran, sin ambages, unos piratas, que estaban al margen de la ley. Luego estaban los denominados corsarios, que actuaban bajo el amparo de una patente de corso, es decir, una autorización de un soberano para saquear a otros países y quedarse con parte del botín. Es bueno recordar que la mayor parte de esas patentes de corso fueron concedidas por Gran Bretaña y Holanda (Provincias Unidas), dos de los países que más barcos españoles de la flota de Indias saquearon.

Una de las principales consecuencias de la elusión fiscal es sin duda la degradación fiscal. Esto es, un proceso que erosiona las bases imponibles, reduciéndose considerablemente los ingresos fiscales en el pais donde se ha producido los hechos imponibles. Esta práctica ya se viene analizando y poniendo en entredicho desde hace décadas. Otra consecuencia de esta práctica por parte de Irlanda, y otros países de la UE como Holanda y Luxemburgo, sería la de la competencia desleal como efecto causal de la estrategia fiscal que aplican muchas de las multinacionales (caso de Apple). Por tanto, si las empresas más grandes del mundo apenas pagan impuestos, acaban siendo en términos absolutos y relativos más rentables que otras grandes, medianas, y por supuesto pequeñas empresas del sector. Esto supone una traba importante para un desenvolvimiento razonable de la competencia entre las empresas en un mercado global, y además supone una competencia no en igualdad de condiciones. Todo ello termina desembocando en un mercado de competencia imperfecta, y lo que supone esta situación para el ecosistema empresarial de un sector a nivel local y mundial, sin olvidarnos de los consumidores que terminan perdiendo su poder frente a las todopoderosas multinacionales que imponen su ley (el precio de sus productos y servicios).

Debemos celebrar el toque de atención que las autoridades de la UE ha dado a Irlanda por el caso Apple. Bueno, más que un toque de atención, es una orden directa para que la filial de Apple en Irlanda pase por caja de la Hacienda irlandesa, y pague nada más y nada menos que 13 millardos (13.000.000.000 ).

En España hay que seguir persiguiendo este tipo de prácticas, pues el Derecho Tributario español ampara toda acción de inspección en materia tributaria. Más concretamente, la tipificación de delito fiscal es el arma más poderosa y preventiva de la Hacienda española para evitar así que las multinacionales dejen de practicar (triangulación, subcapitalización, etc.) y paguen los impuestos en el lugar donde se ha producido el hecho impositivo. No hay que pasar por alto que el delito fiscal está recogido en el art. 305 del CP (Código Penal). Este delito consiste en defraudar a la Hacienda pública, y la pena puede llevar a prisión a sus administradores. Así que está cristalino que la inspección tributaria dispone de armas coactivas suficientes para actuar contra las malas prácticas de las multinacionales que usan trucos a la hora de practicar la elusión fiscal. De hecho, las estrategias fiscales de algunas multinacionales podrían llegar a ser delitos doloso, ya que no hay duda de que existe un ánimo defraudador por parte de sus administradores en el momento que aplican estos métodos.

Francisco Barrionuevo
Consejero delegado Novaschool
Profesor de Economía ESO/BACH

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