Vertido cero para 2015

El viernes pasado me llevé una grata sorpresa al leer en varios periódicos una noticia que decía que la Junta de Andalucía se fija como fecha tope 2015 para que no haya vertidos de agua residual no tratada en nuestro litoral. Este desiderátum no deja de ser bastante ambicioso en los tiempos que corren. No obstante, hay que alabar la iniciativa, sobre todo porque nos tenemos que tomar en serio los desmanes producidos en las cuencas de nuestros arroyos y ríos. A puntos de entrar en la segunda década del siglo XXI es un despropósito ver como oleoductos infernales no paran de vomitar ríos de miasmas contaminando así nuestro mar, donde se bañan nuestros hijos. Si seguimos por este camino dudo mucho que nuestros nietos puedan llegar a comer boquerón victoriano. En la Roma antigua se llamó al Mediterráneo Mare Nostrum, aunque por los daños que le infringimos parece que no es nuestro. Si a esto le añadimos que tiene el mérito de ser el mar con las tasas más elevadas de hidrocarburos y contaminación del mundo. Más allá de denunciar algo consabido, no debemos caer en el reduccionismo con respecto a los vertidos y la contaminación ambiental. Es una lástima que tratemos así a este mar que ha sido la cuna de la civilización y donde se han sucedido hechos que han configurado la historia de la humanidad.

Soy uno de los afortunados que viven frente al Mediterráneo y, cada vez que salgo de casa por la mañana para ir a aportar mi granito de arena al PIB, me encuentro con un cuadro precioso que me libera de los problemas a los que voy a enfrentarme, y sonrío por un instante. Casi todos los días veo a lo lejos un pesquero rodeado por una nube de gaviotas que lo cortejan. Una estampa única. Que lástima que uno no tenga dotes de pintor. Me temo que si seguimos contaminando al mar de manera impune no habrá bicho viviente, excepto plagas de algas rojas y medusas que cada vez son más numerosas, sin perder de vista el aumento del nivel de salinidad y las consecuencias que ello acarrea.

Por todo lo anterior echo en falta un mayor movimiento social contestatario frente a la barbarie producida. Todavía recuerdo de niño cuando me bañaba en las aguas limpias del Guadalhorce a su paso por la estación de Cártama, el pueblo natal de mis ancestros. Hoy sigue siendo un río, pero de aguas fecales. Pues bien, parece que en 2015 no habrá más vertido en nuestro litoral y cuencas de arroyos y ríos. Pero he aquí las preguntas del millón. ¿Vamos a disponer de una red de depuradoras que realizarán tratamiento terciario que garanticen que sus efluentes sean de calidad antes de que sean descargados a los ríos, arroyos o al propio mar? ¿Se va a realizar el proceso los 365 días al año, sin olvidar que los pueblos costeros durante la época estival llegan a multiplicar su población? ¿Tienen las depuradoras actuales capacidad de mantener su proceso depurativo en época estival manteniendo el pulido adecuado de dichos efluentes como en el resto del año?

Bienvenidas sean estas iniciativas y planes de inversión. Espero no caer en la frustración una vez más al ver que no se cumplen los compromisos adquiridos y llegado el verano nademos entre natas again.

Nueva Economía Distribuida

Artículo semanal publicado en la Opinión de Málaga.

Francisco Barrionuevo
Presidente ejecutivo Novasoft
Presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga
Presidente ejecutivo Fundación Manuel Alcántara