Estado del arte de la economía española

Los empleados públicos en España se redujeron en 2013 aproximadamente un 1%  con respecto al 2012, por tanto, en todo el territorio nacional laboran un total de 2,5 millones de empleados públicos.

La Administración Central es la que más esfuerzo está poniendo en pro de la austeridad, y por ello durante 2013  ha reducido un 2% sus plantillas. Además hay que destacar a las Comunidades Autónomas, que también se han puesto las pilas en este sentido, bajando en un 1,7% los empleados públicos. Pero lo que me parece demencial es que las administraciones locales, principalmente ayuntamientos y entes dependientes de los susodichos,  ampliaran los empleados públicos en un 2% durante 2013. Ya entiendo por qué los ayuntamientos nos cosen a subida de impuestos y servicios básicos como el agua a los abnegados y sumisos contribuyentes. Lamentable, en vez de aplicarse medidas de ajustes siguen subiendo la partida del capítulo uno.  Y miren por dónde la Comunidad en la que los ayuntamientos contrataron a más empleados públicos fue Andalucía. Nada más y nada menos que un 9,4%, casi “ná”. No tenemos remedio los andaluces, campeones en todos los rankings de naturaleza negativa.

Otro regalito envuelto en Real Decreto que nos tiene preparado el Gobierno Central, y que con él nos atiza un estacazo en toda regla a las empresas. Me estoy refiriendo a la ampliación de las cotizaciones, y con ello las empresas deberán cotizar hasta por respirar. Hablo de primas de antigüedad, educación de los hijos, vales de comida o plus de transporte. Quedan fuera los gastos de viajes de trabajo, indemnizaciones, estudios y horas extra. Como se pueden imaginar este Real Decreto tiene una fuerte oposición de las patronales, como no podía ser de otro modo.

Que alguien me diga a qué jugamos. Así no salimos de la crisis en la que estamos sumidos, dando palos a las empresas y mientras unas administraciones reducen sus gastos, otras los aumentan. Un absurdo juego de suma cero.

Dejo para el final la buena noticia, y no es otra de que la agencia de calificación crediticia Fitch acaba de revisar al alza las previsiones de crecimiento de la economía española. Concretamente, en 2014 alcanzará el 1,2% de aumento del PIB y en 2015 del 1,5%.  Ante estos datos podemos ver la botella medio llena, es decir venimos de un decrecimiento prolongado del PIB, con lo que esta subida nos parece gloria bendita. O bien medio vacía, ya que este crecimiento es frágil y no exento de riesgos.